Basalte 25.2Los  edificios inteligentes surgen  de la integración de la construcción, la tecnología y los sistemas de provisión de energía. Son la mejor representación de la arquitectura sostenible.  Los sistemas de inmótica  pueden incluir  automatización, seguridad, telecomunicaciones, sistemas de usuario y sistemas de gestión de instalaciones. Los edificios inteligentes reconocen y reflejan los avances y la convergencia de los sistemas individuales, sus elementos comunes y la funcionalidad adicional que proporciona la integración.

Los edificios inteligentes proporcionan el enfoque más eficiente en costes para el despliegue de los sistemas tecnológicos para edificios. La forma tradicional de planear y construir un edificio es diseñar, instalar y operar cada sistema por separado. Un edificio inteligente integra basa su diseño e instalación en la integración de todos los sistemas. Este proceso reduce las ineficiencias en las fases de diseño y construcción, ahorrando tiempo y dinero.

La operación de un edificio inteligente integra los sistemas y subsistemas  tecnológicos horizontal y verticalmente. Esta integración domótica  permite que la información sobre el funcionamiento del edificio pueda ser utilizada  por todos los sistemas independientemente del sistema que genere la información (integración horizontal), y que el sistema de decisión contemple el detalle o la agregación de información de cada subsistema (integración vertical). La información se hace ubicua para todos los sistemas y para sus ocupantes u operadores, a nivel física, lógico y aplicativo.

Los cimientos de los sistemas de un edificio inteligente son: cableado estructurado, protocolos de red abiertos y bases de datos estandarizadas.

Los edificios inteligentes también constituyen un elemento crítico en la sostenibilidad energética y los smart grid. Los sistemas de automatización que forman parte de un edificio inteligente, como los de gestión de climatización, medición y gestión energética control de soleamiento y control de la iluminación, juegan un rol protagonista en la definición de la eficiencia energética real del inmueble. El Smart Grid depende para de los edificios inteligentes para su despliegue.

Con la construcción de edificios inteligentes todo el mundo gana. El valor del edificio aumenta para los promotores inmobiliarios y los propietarios. Para los administradores de propiedades e instalaciones,estos edificios  ofrecen subsistemas de gestión más eficaces y más eficientes, tales como la racionalización de la gestión global del edificio.  Para los arquitectos, ,ingenieros y contratistas, permiten combinar el diseño y la construcción con el consiguiente ahorro en la gestión global del proyecto.

Compartir